
La masa fanatizada invade todos los rincones de la ciudad. Increpan, pitan, gritan las 24h, debe haber ocurrido algo único en sus vidas. Tienen razón, de una vez se acaba de instaurar la Baloncracia, el sistema dónde lo importante es que la bola ruede.
Ya nadie podrá ser enteramente español sino acepta totalmente la ecuación España = selección nacional de fútbol profesional. Poco importa que sólo sea un deporte y hasta de origen foráneo.
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