En los años 80 recuerdo que la gente jaleaba con un deportivo “España, España” a la selección nacional de fútbol (profesional). Hoy la moda es dejar claro , a través de un pueril y repetitivo soniquete de , irónicamente, regusto soviético, que uno tiene el mérito de haber sido parido en estos lares, cosa por otro lado, bastante previsible y por ende poco meritoria
.¿Entonces cuales son la causa del éxito de este cántico de masas? Podrían ser:
1) Excluyen de la celebración a cualquier extranjero aunque sienta simpatía por el mencionado equipo de fútbol o lugar de procedencia, o incluso aunque sea un ciudadano residente en España.
2) Combaten un complejo de inferioridad a nivel internacional, el nacionalismo/patriotismo más ramplón siempre se ha usado para tapar épocas de crisis.
3) Sirven para desahogar la rabia contenida, en la línea del otro “deportivo” canto “A por ellos, oé” contra otros que por lo que sea no sientan especialmente trascendental ser ciudadanos españoles.
Es curioso observar como hemos pasado de un nacionalismo romántico e ilustrado del “De España vengo…” (“El niño Judío” de Pablo Luna 1918) o “Suspiros de España” (Alonso 1902) a la más embrutecedora zafiedad baloncrática, en parte comparable al antiguo y paranoico nacionalcatolicismo.
Todo se debe a los procesos de alienación, camarada, a eso y a la media nacional en cuanto a la medida del organo sexual, me temo. Para mi desgracia, cada victoria de estos hunos ha sido una noche sin dormir, no por jalear como ellos, sino por lamentar la invención de, por este orden, el claxon, la trompeta, el aparato fonador y los utensilios percusivos en general.
Resumiendo: qué poco pan y qué pésimo circo!!!
pd: he llegado a discutor con amigos y conocidos respecto al tema, llegando casi a las manos, lo cual me revela que el fin del mundo debe de estar próximo si la gente se preocupa hasta el punto de exaltarse por esta tan tamaña gilipollez…